Preparar Selectividad

Preparar Selectividad
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        PREPARACIÓN DE SELECTIVIDAD

La Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU o EvAU), antiguas Pruebas de Aptitud para el Acceso a la Universidad (PAU), conocidas también como Selectividad, tienen como finalidad valorar, con carácter objetivo, la madurez académica del estudiante, así como los conocimientos y capacidades adquiridos en el Bachillerato y su capacidad para seguir con éxito las enseñanzas universitarias oficiales de grado.

Pueden presentarse a la prueba de acceso a la universidad quienes estén en posesión del título de Bachiller. La prueba de acceso se efectúa en la universidad pública que corresponda al centro donde se ha cursado el Bachillerato y, se adecua al currículo del Bachillerato.

 

1) Lleva al día las asignaturas de Bachillerato  

El contenido de los exámenes de Selectividad es el mismo que el de las asignaturas de Bachillerato, así que lo mejor que puedes hacer para preparar la Selectividad es estudiar bien durante todo el curso. Si sacaste buenas notas durante el resto del año, tienes casi garantizado un buen resultado en la prueba.

 

2) Planifica tu estudio

Crea un calendario con lo que debes estudiar cada día, así te asegurarás de que no te dejas ningún tema o asignatura sin repasar. Eso sí, sé realista, no sirve de nada hacer un calendario que luego no vas a ser capaz de seguir. Cuando lo planifiques cuenta con que también deberás dejar tiempo para dormir y para algo de ocio.

3) Escribe todo lo que estudias

Escribir es la mejor forma de retener en la cabeza lo que estás memorizando. Escribe desarrollos de los temas, resúmenes, esquemas… Cada vez que plasmas una idea en papel, el cerebro trabaja y se queda con ella más fácilmente. Además, te enfrentarás a un examen escrito, por lo que es un entrenamiento perfecto.

4) Resume cada vez más

La materia que estudias tiene que estar cada vez más sintetizada. El estudio debe comenzar con los libros y los apuntes de clase. De ahí debes sacar un resumen con lo más importante, que es lo que realmente vas a estudiar. A continuación puedes hacer un esquema con los conceptos principales. Sigue con un esquema del esquema y así hasta que al final te quedes con cuatro o cinco ideas que te permitan desarrollar todo el tema.

5) Repasa, repasa y repasa

En un examen con tantas materias diferentes para ser evaluadas puede que lo que te pregunten lo hayas estudiado hace bastantes días, así que es fundamental que te acuerdes de lo que estudiaste hace tiempo, y la mejor forma de hacerlo es repasando. Los expertos indican que para recordar algo bien es necesario repasarlo un mínimo de cinco veces y la primera debe ser al día siguiente de haberlo estudiado.

 

6) Adáptate a tu cuerpo y tu ritmo

No todas las personas son iguales y sus ritmos de estudio son diferentes, por lo que es importante encontrar el tuyo y seguirlo. Hay personas que estudian mejor por la mañana, otras de noche, unas en la biblioteca, otras en casa, unas siempre en el mismo ambiente, otras cambiando… Descubre cómo rindes más y créate una rutina en base a eso.

 

7) Descansar también es importante

Los tiempos de descanso son tan importantes como los de estudio porque de vez en cuando hay que dejar descansar a nuestra cabeza para que luego vuelva a rendir al 100%. Según los expertos, el descanso idóneo es de cada 10 minutos cada hora y media de estudio, pero tú eres quien mejor conoce tu cuerpo y si te encuentras cómodo con otros tiempos puedes aplicarlos. Eso sí… ¡Que no se te vayan de las manos! 

8) Repasa exámenes de años anteriores

La mejor forma de practicar para un examen es haciendo más exámenes. Con las pruebas de años anteriores adquirirás habilidad en los tipos de ejercicios de cada asignatura. Además, te servirá para identificar los temas que más se preguntan.

9) Cuando estudies, céntrate en lo que estás haciendo

En el momento de ponerte delante del libro tienes que sacar de tu cabeza todo lo que no esté relacionado con la materia que estás trabajando. No importa si en la tele está saliendo tu grupo favorito, alguien te ha etiquetado en una foto de Facebook o tienes decenas de historias de Snapchat por ver, ya tendrás tiempo de ocuparte de todo eso en tus ratos de descanso. Así que ya sabes, lo mejor es que te alejes de tu móvil e Internet cuando estudies.

10) El día antes… ¡Cualquier cosa menos estudiar!

Ya sabemos que esto es difícil de cumplir y que el día de antes de los exámenes todos queremos apurar al máximo las últimas horas de estudio, pero es importante dar un descanso a tu cabeza. El día de la prueba va a ser duro y tu cerebro necesita estar fresco para dar lo máximo. Práctica deporte, sal con amigos, ve al cine… cualquier cosa que te permita relajarte y dejar de pensar en que mañana tienes el maldito examen.

Si aparte de esto necesitas un poco más de ayuda para preparar selectividad, pregúntanos, estaremos encantados de ayudarte.