Estudiar en verano

Como estudiar en verano:

 

 

 

 

Sabemos que no nos gusta dejar cosas pendientes para las vacaciones, ya sea del ámbito de los estudios o laboral, pero las cosas no siempre salen como nos gustaría. Si no has tenido suerte (o no has estudiado lo suficiente) para aprobar todos los exámenes finales y tienes recuperaciones en septiembre, tranquilo, no estás solo. Existen varias maneras para poder compatibilizar tus horas de estudio con las de ocio y disfrutar al máximo de tus vacaciones a la vez que te preparas para aprobar en septiembre.

¿Nuestro consejo? Usa las mañanas para ponerte al día con los estudios y deja las tardes para disfrutar con la familia o amigos. No obstante, sólo este consejo no vas solucionar tus problemas, aquí te dejamos algunos más para pasar unas buenas vacaciones sin estar todo el día estudiando para esas recuperaciones:

 

Consejos para estudiar en verano

-Planificación horaria. Es la clave para que puedas aprovechar las tareas durante el verano. Sin una planificación horaria es muy difícil que se aproveche el tiempo de estudio. Debes decidir cuál será el horario de trabajo durante las vacaciones. Una vez decidido el horario de estudio, debes asumir tu responsabilidad y cumplirlo si quieres tener éxito en las recuperaciones de verano. En este caso recomendamos además, que se imprima el calendario decidido y exponer en un lugar visible.

-Tiempo de estudio. Como dijimos antes, te aconsejamos que las actividades de estudio que realices durante el verano sean durante las primeras horas de la mañana, después del desayuno. Es el momento del día en el que estas más fresco, más descansado y el calor es menos intenso. El hecho de realizar las tareas de estudio de verano durante las primeras horas de la mañana también te sirve para que, una vez acabadas tus tareas, tengas la sensación de que te queda todo el día por delante. Esto es importante ya que el estudio al principio de la mañana se transforma en libertad durante el resto del día.

 

Días de estudio. El verano sirve para recordar pero, por supuesto, también sirve para descansar y desconectar del curso escolar. De ahí que te recomendemos que los días de estudio se concentren de lunes a jueves e insistiendo siempre en que el horario sea de mañana. Con esta decisión se juega también con el hecho de que tengas nuevamente la sensación de que queda un fin de semana muy largo por delante. Estos tres días de descanso favorecerán que cuando volvamos a reincorporarnos a los estudios el lunes, los afrontemos de otra manera, y sea más fácil estudiar para esas recuperaciones de verano.

 

-Horas de estudio. Es difícil decidir cuántas horas de estudio debemos realizar durante el verano. Sin duda hay que estudiar cada caso y también dependerá de si simplemente hay que repasar algunos contenidos o debemos prepararse para algún examen de recuperación en septiembre. Pero independientemente del perfil que se tenga, lo que recomendamos es que no convirtamos el estudio durante el verano en un castigo, sino en una oportunidad. Tenemos que hacernos ver que el verano es una magnífica ocasión para afianzar aquellos contenidos que no se han asimilado totalmente durante el curso ordinario. En todo caso, en niños y adolescentes el consejo es que no se superen los 90 minutos de estudio, y realizando un breve descanso de unos diez minutos, por ejemplo. Siempre es mejor la calidad en lugar de la cantidad a la hora de estudiar.

 

– Lugar de estudio. En función de si debemos recuperar o no alguna asignatura durante el verano, te recomendamos que las tareas de verano se realicen en dos espacios distintos, siempre que sea posible:

  • Espacio común (Salón, cocina,…). En este espacio recomiendo que se lleven a cabo tareas o actividades más mecánicas o procedimentales como cuadernos de verano, cuadernos de recuperación, lectura de libros, etc. Al ser un espacio común, puedes contar con ayuda de familiares o amigos en el caso de que tengas alguna duda. También, es importante evitar la rigidez que implica el estudio durante el curso escolar.

 

 

  • Espacio privado (dormitorio, despacho,…). Este espacio sólo lo recomendaría en el caso de que debas preparar algún examen de recuperación, ya que así estaremos libres de distracciones y podremos concentrarnos en el estudio, la comprensión, la memorización, la revisión de contenidos…

 

 

-Clases de repaso. Se trata de una opción personal de cada familia, pero siempre suele ser beneficioso en tu estudio para las recuperaciones. Pero hay algo que debes tener muy en cuenta a la hora de contar con un profesor de repaso. Para sacar el máximo rendimiento a una clase con un profesor de apoyo, es fundamental que en esas clases no se elaboren los cuadernos de verano o los cuadernos de recuperación. Estas actividades deben hacerse en casa y de forma individual. Las clases de repaso deben servir para aclarar las dudas que no has sabido solucionar por ti mismos de forma individual. En ese momento sí que es tremendamente útil un profesor de apoyo. Si crees que te vendría bien un profesor de apoyo, puedes contactar con nosotros, tenemos mucha experiencia y siempre estamos dispuestos a ayudarte.

 

-Recuperación de asignaturas pendientes para Septiembre. En el caso de que tengas  que recuperar alguna asignatura durante el verano es importante que dividas el verano en dos partes muy diferenciadas:

  • Primera parte del verano (finales de Junio y Julio). Durante esta primera parte del verano recomendamos que se realicen los cuadernos de recuperación de las asignaturas. Esto lo recomendamos porque se trata de un tipo de actividad mucho más mecánica y más fácil de llevar a cabo que el estudio para un examen de recuperación. Durante esta primera parte el alumno va cogiendo un ritmo de trabajo constante y una rutina. También es un momento perfecto para ir realizando esquemas, resúmenes, mapas mentales,…
  • Segunda parte del verano (agosto). La segunda parte del verano debe estar destinada a la preparación del examen. Ya llevamos unas semanas con una rutina de trabajo y no nos será tan difícil afrontar la preparación de dicho examen de recuperación. En el caso de que debamos leer alguna lectura obligatoria, también recomendamos que se deje para las últimas semanas, ya que así tendrás más reciente el contenido de dicho libro.

 

 

Si sigues estos consejos, podrás llegar a tiempo al examen de recuperación o a la fecha de entrega, pudiendo continuar el curso académico sin mayores inconvenientes. Si llevamos  varias asignaturas pendiente, solemos tener mayores niveles de estrés, por lo que es mejor estudiar día a día y llevar todos los temarios en orden.

Si conseguimos realizar todo lo comentado anteriormente, sólo tendrás que aplicarte en el estudio los días entre semana. Los fines de semana, siempre que cumplas con los objetivos marcados, podremos tomarlos libres para ir a la playa, divertirte con los amigos o pasar ese tiempo con la familia, sin estar preocupados por esas recuperaciones de septiembre.

Por último mucha suerte, confía en ti y está relajado cuando realices los exámenes de recuperación. Si crees que necesitas un poco más de ayuda para prepararte para esas recuperaciones de verano, contacta con nosotros, estaremos encantados de ayudarte.