La aparición a mediados de los años 90 de las TIC produjo una verdadera revolución
social, debido a los cambios y avances que generaron en nuestra sociedad (Berrío y
Buxarrais, 2005).
A día de hoy, esto genera efectos positivos como tener acceso a la información desde
cualquier parte del mundo, sin embargo, también hay efetos negativos como el
aislamiento de las personas que están permanentemente conectadas a la red, deteriorando,
así, las relaciones interpersonales.
Este artículo hace hincapié en los jóvenes y en el uso que estos hacen de las redes sociales.

Actualmente, los centros educativos cada vez utilizan más las nuevas tecnologías para
trabajar en el aula, pero hay alumnos/as que no saben diferenciar el uso de la tecnología
para el trabajo y para el ocio y tiempo libre.
Los/as adolescentes cada vez acceden a la red con edades más tempranas, crean perfiles
en diferentes redes sociales como Instagram, Twitter, TikTok, además de WhatsApp. Esto
puede resultar beneficioso para el usuario/a cuando se hace un buen uso de ellas y se es
consciente de las consecuencias que puede generar un mal uso de las mismas.

Hay chicos y chicas con edades comprendidas entre los 10 y 14 años con perfiles en
Instagram, hecho que debería estar prohibido, o al menos controlado por los
padres/madres, porque si no se tiene conciencia de los problemas que acarrean las redes
sociales, empiezan a generarse: adicciones, cyberbulling (acoso a través de la Red),
sexting (envío mediante el teléfono móvil de imágenes con contenido sexual) o el
grooming (suplantación de identidad por parte de adultos que se hacen pasar por
menores).
Es evidente que la sociedad avanza y nosotros con ella y, por consiguiente, las redes
sociales son cada vez más útiles y necesarias, sin embargo, bajo mi punto de vista. Si a
un niño/a menor de edad se le va a permitir tener un aparato electrónico con conexión a
internet se le debe advertir de los inconvenientes de su uso y poner unos límites.
Aun así, es importante que haya comunicación verbal y que el adolescente entienda que
el teléfono es un accesorio y no una necesidad.
Yo como integradora social y pedagoga, estoy a favor de las TIC en los centros
educativos, es más, lo considero necesario para la motivación del alumnado, pero
teniendo en cuenta los riesgos y estableciendo siempre unos límites.

BIBLIOGRAFÍA
Calvarro Castañeda, E. Galán Casado, D y Andújar Molina, O. (2019). Los riesgos del uso

inadecuado de Internet y las redes sociales. Conocimiento y percepción de riesgos en
jóvenes a través de la historia de vida. UTE Revista de Ciències de l’Educació, 1, 33-47.
https://revistes.urv.cat/index.php/ute/article/view/2626/2616

A %d blogueros les gusta esto: