Los problemas específicos del lenguaje y del aprendizaje, reagrupa los problemas llamados “DIS”: dislexia, dispraxia, discalculia, disgrafía o disortografía. Estos problemas no son pasajeros y constituyen un verdadero desafío educativo.

Son trastornos del aprendizaje que sufren 1 de cada 10 niños. Lo que significa que entre el 6% y el 8% de la población. En general las dificultades en el aprendizaje van unidas a varios tipos de aprendizaje escolar. Son problemas de tipo cognitivo que es aconsejado diagnosticar lo más temprano posible por parte del pediatra para seguir un tratamiento de acompañamiento por distintos especialistas como pueden ser: los logopedas, psicólogos, terapeutas ocupacionales, etc.

Dislexia.

Un niño con dislexia tiene dificultades para leer, escribir y memorizar la ortografía de las palabras. El niño encuentra problemas para asociar una letra a su sonido, reconocer las palabras, o leer palabras irregulares. La lectura y la comprensión son difíciles para el niño.

Fuera del ámbito escolar se proponen diferentes actividades que desarrollen la confianza en sí mismo: la música favorece la lectura, el teatro el desarrollo social, el deporte permite expresar sus emociones, etc.

Dispraxia.

La dispraxia es una condición cerebral que dificulta la coordinación y planificación de los movimientos físicos. La terapia ocupacional y física ayuda al niño a adquirir automatismos.

Disgrafía.

La disgrafía es uno de los trastornos cuyos efectos se hacen notar en el desarrollo de niños y niñas de todo el mundo, ya que tiene que ver con las dificultades a la hora de realizar una de las acciones más útiles hoy en día: escribir. Presenta dificultades para escribir bien, ya sea por cuestiones de ortografía, caligrafía o ambos problemas a la vez.

Disortografia.

La disortografía, aunque a veces es considerada como disgrafía disléxica, es un trastorno específico de la escritura  que debe tratarse como una entidad aparte. El niño que lo padece comete constantes errores en la escritura, sobre todo faltas ortográficas, pero no tiene dificultades de lectura. Las dificultades residen en la asociación entre sonido y grafía o bien en la integración de la normativa ortográfica, o en ambos aspectos.

Disfasia.

Es un trastorno del lenguaje oral que consiste en una falta de coordinación de las palabras. El niño tiene dificultades para expresarse y comprender lo que decimos.

Adapta tu comunicación al niño: modula la entonación, utiliza un vocabulario fácil, repite varias veces las instrucciones, utiliza pictogramas o soporte de comunicación no verbal para una mejor comprensión

Discalculia.

El niño tiene una percepción errónea de los números y posee dificultades para realizar el cálculo.

Utiliza soluciones visuales, como los cubos Snap o Mathlinks, que le permiten dar sentido a los números.

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